Mirándole fijamente a los ojos, y sin necesidad de concentración, consiguió ahogar el ruido de la cafetería.
Él apoyó distraidamente una de sus manos en el muslo; con la otra sujetaba una copa de bourbon. Él ángulo de su muñeca en relación con el vaso y el reloj de pulsera provocó en ese preciso momento, a las 2.45 de la noche, una tremenda e imprevista singularidad erótico-cuántica, destrozando en una milésima de segundo todas las leyes de la física amatoria. Hubo una explosión en algún punto entre la comisura de sus labios y el liguero de ella, y la onda expansiva les hizo cerrar los ojos para tratar de recordar cómo era eso de respirar. Al asentarse de nuevo las partículas en el mundo, sintieron que el aire había aumentado su masa, y que el calor provocado por una reacción en cadena de variables extrínsecas (muñeca-labios-liguero) les empujaba indefectiblamente a acercar sus centros gravitacionales. Todo lo posible. Cuanto más cerca, más dentro, mejor. Al fundirse aumentó la velocidad y todo se volvió negro con puntitos alrededor.
Ninguno de los dos pensó en ese momento en lo que podría pasar después, y aunque lo hubieran hecho, no habrían sacado conclusiones o teorías válidas. Habían roto las leyes del universo y, obviamente, lo último que les importaba eran aquellos estúpidos dinosaurios.
La pastilla
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Limpiando la tapicería de mi taxi encontré una pastilla blanca
con apariencia de caramelo, el típico caramelo para la tos. Sugestionado,
tal vez, por aquel...
Hace 1 día

6 comentarios a esto, ¿a qué esperas tú?:
Me he quedado idiotizado leyendo, lo he disfrutado, trozo a trozo, ¡No puedo decir nada mas!.
"Bellisimo".
Podres dinosaurios...desde que se extinguieron nadie piensa en ellos
P.D: saludos! :)
La soberanía que posee esas palabras no deja indiferente ha nadie.
Hacía mucho tiempo que no se me ponía el vello de punta al leer.
Demasiado.
Lo cierto es que si nos conocemos, pero hace demasiado que no nos vemos. (K)
Buen trabajo.
Mi única salvedad: hubiera eliminado, por gusto personal de lector, tu frase "singularidad erótico-cuántica."
Esa frase me ha sacado del relato.
Pero triunfas: retomas la acción de nuevo para no soltarla hasta el cínico final.
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